19 may. 2014

Ceda el asiento



Cuando mi hermano tenía 5 años, me aleccionó diciendo que en el metro los hombres debíamos ceder el asiento a mujeres embarazadas, ancianos, discapacitados y mujeres con telescopio. La última conjetura fue fascinante al ver que él había interpretado de la mujer que cargaba un niño, que cargaba más bien un telescopio. Y sí, estoy seguro que de encontrar a una mujer con tremendo telescopio, le daría el asiento con mucho gusto.

Por cierto, cuando diseñé esta imagen (aprendiendo a usar el Pinchechop todavía creía que caníbales se escribía con V). Realmente lo descubrí hace un par de años.

Monigotes






La visión de los vencidos


Este grafitti me lo encontré en una escuela de Xalpatláhuac. Me llamó la atención el surrealismo de la frase "No ofendas mi cultura", seguido del logotipo de Anarquía encima de una baladilla que dice "te amo"; y en la escena central, una versión de la leyenda de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl morenazos con el cabello rubio. Sin duda una imagen para la historia.

A dónde irá


A pesar de lo mal tomada que está la foto, el gesto de este payasito de crucero, es inagotablemente triste. Me puede mucho cada que miro esta imagen, con las rejas de atrás, con la cara sucia. Ya son muchos años de esta foto, pero sigue diciéndome cosas de vez en cuándo.

Soundtrack de esta fotografía: https://www.youtube.com/watch?v=OSUka5xbphk

El mar de Acapulco


La neta, siempre me han caído muy mal las fotos de paisajes, las odio. Pero esa vez llevaba una cámara que mi madre me acababa de regalar: una cámara todavía de rollo. La verdad siempre había querido una, incluso de pequeño, antes de que existiera el internet, pensaba en muchas imágenes que ahora con google images parecen absurdas, pero entonces quería capturar el vuelo de un colibrí, el vuelo de Jorge Campos a la hora de los penaltis, y aunque parezca estúpido, quería una fotografía de mí en la pose y con la playera que se me pegara la gana.
En aquel viaje a Acapulco saqué la cámara por la ventana del camión y capturé esto. Me gustó cuando revelé las fotos, y creo que nunca en la vida he vuelto a tomar una fotografía de paisajes (aunque las evito en medida de lo posible) que me guste más que ésta.

El suicidio


Una tarde llegué a casa y encontré este juguete de mi pequeño hermano, en la forma que se puede ver. La imagen era un tanto grotesca y sin embargo, la abeja continuaba con ese semblante de alegría.

La música del maíz

Un pequeño músico de Zilacayotitlán.

Perra vida


No estacionarse


Este letrero parecía exigirle a la patria NO ESTACIONARSE.